lunes, 27 de octubre de 2014

¿Se aprende de verdad inglés con servicios gratis tipo Duolingo?

Septiembre significa para muchos es volver a las aulas. Pero muchas veces no tenemos tiempo, no encontramos en la enseñanza reglada lo que necesitamos y nos toca elegir, entre ir a la educación privada, academias, etc. o buscar recursos por Internet que nos ayuden a formarnos cómodamente desde casa. Hoy nos vamos a centrar en la enseñanza de idiomas y nos preguntamos si se aprende de verdad inglés con servicios gratis tipo Duolingo.
Podemos caer en la tentación de no valorar un servicio como Duolingo simplemente por ser gratuito, pero lo cierto es que nos puede ser de gran ayuda. Según un estudio independiente llevado a cabo por la City University of New York y la University of South Carolina 34 horas de estudio en esta plataforma equivalen a los conocimientos que adquiriríamos en un semestre universitario, lo que no está nada mal, aunque no todo el mundo aprovecha de la misma manera. 

Los recursos que nos ofrecen los servicios tipo Duolingo

Una de las ventajas de este sistema de aprendizaje es que podemos tomar las lecciones en cualquier lado, ya sea en el tiempo que nos sobra de la comida en el ordenador del trabajo, en la tablet mientras estamos en el sofá de casa o con el smartphone cuando volvemos en transporte público. Esto hace que el tiempo de estudio no suponga una carga extra, algo que para aprender siempre supone un freno para muchas personas. En definitiva se trata de dedicar dos horas a la semana al aprendizaje de un nuevo idioma.
Los recursos de vocabulario, gramática, comprensión y pronunciación nos ayudan a mejorar nuestras habilidades en todos los campos. Algunos están más logrados que otros, y quizás pronunciación sea el más complicado de ejecutar por la necesidad de incluir el reconocimiento de voz, pero es cuestión de coger el truco, no sólo para pronunciar bien, sino tener una dicción adecuada para que nos reconozca bien lo que hemos pronunciado.
Además en todo momento tenemos la autoevaluación durante al lección, algo que nos ayuda a ver al momento dónde nos hemos equivocado y por qué lo hicimos. También nos propone traducciones alternativas o sinónimos a distintas palabras que hemos introducido.
Pero sobre todo destaca por la gamificación, el concepto clave para que aprender idiomas sea divertido. Ir ganando retos, quemando etapas y poder competir también con amigos, compartir con ellos los logros obtenidos puede hacer que sea más divertido ir aprendiendo. De esta forma se diluye la sensación de estar estudiando, lo que hace que para muchos sea mucho más llevadero el temario.

Estudiar a distancia desde tu casa, la autodisciplina y el ritmo de trabajo

Porque una de las claves para estudiar a distancia, desde tu casa, sin la formalidad de tener un horario y unas clases es la motivación para tener un ritmo constante de asimilación del estudio. De hecho, en el estudio realizado por las Universidades se constata que aquellos alumnos que tenían la motivación de realizar un viaje en los próximos meses y necesitaban el idioma obtenían mejores resultados que el resto.
Como estudiante que fui de la UNED lo cierto es que estudiar a distancia no es sencillo. Requiere fuerza de voluntad, constancia y un compromiso. La flexibilidad es algo que no todos saben aprovechar. También perfeccioné mi nivel de inglés en una academia, pero que ya utilizaba la enseñanza con un ordenador en un 90% de las clases, mientras que el resto se utilizaba para la conversación en pequeños grupos. Por todo ello quizás mi perspectiva sea un poco sesgada, al estar ya acostumbrado a la enseñanza a distancia y telemática en idiomas.
Sin embargo Duolingo es un método que funciona muy bien con personas que no están familiarizadas con la educación a distancia, que simplemente quieren mejorar su vocabulario, su forma de expresarse, unas frases comodín que les permitan atender mejor al público en inglés en sus trabajos. Para ellos Duolingo es un sistema fantástico para aprender a su ritmo y además notan rápidamente los progresos.

¿Podemos prescindir de un profesor o tutor para aprender?


Este es el punto clave. ¿Hasta dónde podemos aprender con este tipo de servicios? Lo cierto es que creo que llegado el nivel adecuado de dominio del idioma y expresiones, la gramática básica y un mínimo vocabulario que nos permita desenvolvernos la conversación es clave para mejorar. Aquí podemos acudir a grupos de conversación que se montan en muchas ciudades, donde estudiantes ingleses practican español y nosotros podemos hacerlo con el inglés, por ejemplo.
Lo ideal es tener un profesor que conozca nuestro nivel y sepa dirigir la conversación en un tono que nos permita mejorar pronunciación, la capacidad de entender a los demás, etc. Y con estos grupos de conversación tenemos la ventaja de que sabremos reconocer más acentos y educar nuestro oído para salir de la pronunciación neutra.
Esto también nos ayudará a solucionar un problema que tienen mucha gente con el aprendizaje de los idiomas. No debemos despreciar el factor vergüenza de hablar en público, con otras personas y equivocarnos. No es lo mismo hablar con tu móvil o tu ordenador, que hacerlo cara a cara o por teléfono, pero teniendo a otra persona al otro lado que es consciente de que hemos cometido errores. Aprenden más y mejor un idioma aquellos que no tienen vergüenza por equivocarse.
En este sentido, de educar el oído, nos puede ayudar mucho escuchar música en inglés, ver películas en versión original subtituladas también en inglés, etc. Son recursos gratuitos que tenemos para completar nuestra formación, al alcance de nuestra mano y gratuitos, que siguen con esta filosofía de aprender sin darnos cuenta, sin que parezca que estamos estudiando.
Al fin y al cabo, las reglas gramaticales son como las tablas de multiplicar, hay que aprendérselas si queremos hablar y escribir bien. En este sentido este es el punto fuerte de servicios como Duolingo. Para demostrar nuestros conocimientos también podemos certificar nuestros conocimientos en inglés. El examen de certificación está todavía en fase beta y es gratuito también, aunque posteriormente una vez finalizada esta fase de pruebas será de pago.
Cuestión a parte será el valor que le den las empresas en las que buscamos trabajo a este certificado. Como en todo, tendrá que pasar un poco de tiempo para ver el nivel alcanzado por los estudiantes que completan el curso. La formación low-cost no significa que sea menos eficiente que la que podemos encontrar en academias de idiomas, enseñanzas regladas, etc. y quizás sería mejor acudir a una certificación más conocida si queremos obtener este reconocimiento, sobre todo en el ámbito laboral si buscamos mejorar nuestro currículum.

lunes, 20 de octubre de 2014

Préstamos de estudios: así pagan los estudios en otros países

Existen varios modos de financiar la educación superior, básicamente consisten en ahorro o dinero de familiares, becas (que suplen el no tener dinero propio o de familiares), trabajar y préstamos de estudios. Aunque en nuestro país son muy desconocidos, los préstamos de estudios son muy habituales en otros países occidentales para financiar la educación superior.
En la práctica, no podemos hablar de préstamos de estudios, sino de modelos de préstamos de estudios. Esto se debe a que cada país tiene el suyo, en algunos casos, incluso conviven varios modelos de préstamos de estudios dentro de cada país, por no hablar del modelo de Estados Unidos donde la convivencia de programas a nivel federal, estatal y de universidad o sistema universitario lo convierten en algo inclasificable.
En general dentro de los préstamos de estudio podemos hablar de dos tipos, los públicos y los privados. Los privados no dejan de ser préstamos tradicionales emitidos por entidades financieras, muchas veces con un tiempo de carencia para compensar el tiempo de estudio y de búsqueda de empleo. Los públicos, o colaboraciones público-privadas suelen estar incluidos dentro de un sistema.
Mientras que en un préstamo privado se suele examinar cada caso individualmente y muchas veces se busca la aportación de garantías, los públicos se suelen otorgar a todos los estudiantes que cumplen ciertos requisitos (por ejemplo estar matriculado a tiempo completo en una universidad, estudiando unos estudios oficiales y no haber recibido un préstamo de estudios anteriormente).

El modelo británico

En Reino Unido se opta por un modelo público con el objetivo de financiar la subida de tasas universitarias que se hizo en 2012 de 3.000 libras a un rango entre 6.000 y 9.000 libras (aunque la mayor parte de las universidades piden 9.000 libras). No obstante, los préstamos de estudios existían antes de 2012 cuando las tasas eran de 3.000 libras, lo que cambió fue el modelo de préstamos que reformó el gobierno conservador de David Cameron.
El nuevo modelo pretende que sólo lo devuelvan aquellos estudiantes con mayores sueldos, poniéndose el límite en los 21.000 libras anuales. Cuándo un graduado gana más de 21.000 libras anuales, de lo que gane por encima de 21.000 libras se le hace un descuento del 9%, adicional a sus impuestos y descontado de la nómina.
Por ejemplo si nuestro recién graduado en su primer año gana 19.000 libras, no devolverá nada, pero si en su segundo año mejora su situación y pasa a ganar 23.000, devolverá 180 al año, es decir, 15 libras al mes descontadas de su nómina. Si en su tercer año cambia a otro trabajo peor remunerado que le guste más (o pierde el bien remunerado y encuentra otro peor) de 2.000 libras, deja de devolver hasta que vuelva a subir su sueldo.
El préstamo de estudios genera intereses, pero a los 30 años de graduación se condona. Es decir si se ha tomado un “gap year” y estudia un título de tres años (habituales en el Reino Unido) y se gradúa a los 23, seguirá pagando su préstamo de estudios hasta cumplir los 53. En principio se entiende que no debería de influir para que el graduado tomará otro tipo de préstamos en el futuro (para un coche, una hipoteca…). El modelo británico fue acogido con fuertes protestas en su año de introducción.

El modelo español

En españa se puso en marcha un modelo de préstamos de estudios entre 2007 y tuvo tres convocatorias más (2008, 2009 y 2010), aunque sólo para estudios de postgrado. (master o doctorado). El funcionamiento de los préstamos renta ha sido distinto dependiendo de cada convocatoria, pero ha seguido el siguiente patrón:
  • El estudiante obtenía admisión en un programa de postgrado. Dependiendo de la convocatoria puede ser un master del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) o incluso en Estados Unidos.

  • El estudiante solicitaba un préstamo a una de las entidades financieras colaboradoras con financiación del ICO. El avalista del préstamo es el estado.


  • El estudiante recibía una cantidad para pagar la matrícula, dependiendo de criterios como años, número de créditos matriculados EEEs y que fuera en España o el extranjero. También recibía una cantidad todos los meses para pagar su mantenimiento (limitada).


  • Para su devolución se establecía un periodo de carencia, que proporcionaba al estudiante tiempo para finalizar los estudios y encontrar trabajo remunerado. En la primera convocatoria se establecía un criterio mediante el cual el estudiante empezaba a pagar una vez superáse los 22.000 euros brutos de ingresos anuales, pudiéndose establecer situaciones especiales cuando no lo hiciera.


  • El préstamo de la primera convocatoria no tenía intereses, cosa que no sucedió con el préstamo de la última. En general los préstamos se fueron endureciendo con cada convocatoria.

  • Los préstamos renta universidad ya no siguen en marcha, sino que se dejaron de convocar. Adicionalmente dado que los préstamos de la última convocatoria generan intereses y que eliminaban el requisito de los 22.000 euros anuales, con la actual tasa de desempleo muchos jóvenes se han encontrado atrapados en una situación difícil, existiendo una plataforma de afectados por los mismos.
    Al final en diciembre de 2013 se alteraron las condiciones, ampliando los periodos de carencia y los plazos de devolución medianteresolución de la Secretaría General de Universidades del 27 de diciembre de 2013 (BOE del 15 de enero de 2014).

    Otros modelos europeos

    Un modelo similar al modelo británico es el modelo sueco. Los préstamos suecos se conceden universalmente a todos los estudiantes y son independientes de la renta de los padres (en general algo común a los préstamos de estudios). Se conceden a adultos de hasta 54 años.
    En Suecia la educación superior es gratuita, pero el 85% de los estudiantes suecos acaban con deudas al finalizar sus estudios. Esto se debe a que los estudiantes suecos pueden pedir hasta 9.700 coronas mensuales (unos 1.000 euros) en nueve pagos (o diez si los prefieren cada cuatro semanas, que es lo más frecuente). Este dinero lo utilizan para financiar sus gastos mientras que estudian y para muchos estudiantes es necesario tomar estos préstamos porque la universidad en la que estudian está alejada de su país de origen.
    Francia también tiene un sistema de préstamos de estudios en el que los bancos conceden préstamos a estudiantes con garantía parcial del estado durante una serie de años. Dependiendo de la institución financiera, los préstamos de estudios franceses tienen unas condiciones u otras, pero en general todas comparten un periodo de carencia y un periodo de amortización. Para préstamos de cantidades muy pequeñas (por ejemplo 1.000 euros destinados a financiar los primeros gastos) pueden existir condiciones de interés cero.
    En Alemania existe un modelo mixto entre becas y préstamos, pero a diferencia de otros modelos discutidos, existen criterios de renta de padres o cónyuge y si se tienen hijos o no. Este modelo es un tanto complejo y puede hacer que por ejemplo un estudiante reciba préstamos y becas a la vez.

    Modelos norteamericanos

    Estados Unidos probablemente sea el país de los préstamos de estudios. Recientemente la deuda de préstamos de estudios alcanzó un valorsuperior al de al de la deuda de los préstamos de tarjetas de crédito. El nivel de las tasas de las universidades norteamericanas no ha parado de crecer, y ha sido financiado con créditos. A veces incluso se acaban amortizando despues de la jubilación.
    A la hora de hablar del modelo norteamericano no se puede hablar de un único modelo ya que nos encontramos con una combinación de préstamos federales, estatales e incluso de la propia universidad. En general los tres niveles proporcionan becas y préstamos. También existen, por supuesto, préstamos privados proporcionados por instituciones financieras, pero suelen tener peores condiciones.
    Para ayudar a los estudiantes, entendamos que empiezan a los 18-19 años con poca experiencia en estas lides, pueden solicitar su solicitudFAFSA (Federal Application for Federal Student Aid), esta tarda en resolverse unas dos semanas, cuatro si no es electrónica y en principio la idea es que proporcione una respuesta al estudiante sobre cómo financiar sus estudios universitarios utilizando todos los recursos a su alcance.
    El gobierno federal permite incluso la reunificación de los préstamos de estudios, algo que no es raro tampoco en el sector privado. Es relativamente fácil para los estudiantes endeudarse para pagar sus estudios, ya que existen múltiples programas de préstamos, por ejemplo es más fácil endeudarse para el estudiante si tiene un trabajo a tiempo parcial, ya que demuestra su capacidad de generar ingresos.
    Un caso especial es el del estado de Oregón, que concede préstamos de estudio por el valor de las tasas universitarias a cambio del 3% del sueldo de los egresados universitarios en los 24 años posteriores de su graduación. Se entiende que con los primeros 20 años se devuelve el capital y los cuatro posteriores son el pago de intereses. La idea es que los titulados paguen por su educación ya que son los que la han disfrutado, además pagando según el resultado (o rendimiento) que obtengan de la misma.
    Los préstamos de estudios en general son una opción muy utilizada en países de nuestro entorno más inmediato para financiar la educación superior, que en España, por diversos motivos, nunca se ha llegado a poner en práctica salvo por los mencionados préstamos renta para postgrados, que se pueden llegar a considerar casi “experimentales”. Hasta el momento se ha optado principalmente por un modelo de becas, pero que solo tenía impacto en aquellos estudiantes cuyos padres declaran menores niveles de renta o estudiantes independientes que declaran bajos ingresos.
    En general los préstamos de estudios permiten dos cosas, la primera es la devolución a la sociedad del esfuerzo que ha hecho al formarnos y la segunda el acceso a personas que no consiguen entrar en los umbrales de las becas pero que no disponen de recursos o de liquidez para asumir el préstamo.
    Por otro lado, los préstamos de estudios tienen el defecto de la carga que puede suponer a un graduado en un mal momento en el mercado de trabajo, cómo es el caso actual. También sucede que muchos estudiantes al comenzar una titulación profesional acaban sobreestimando sus ingresos tras la graduación por un lado, por tanto sobreestimando su capacidad de endeudarse. Este es el motivo por lo que la cantidad a la que se puede aspirar suele estar limitada por los programas.
    Si los préstamos de estudios no son la solución perfecta para financiar la educación superior, pero tampoco la peor solución, al menos para la mayor parte de la población que opta a ellos. Es posible que la mejor opción venga de tener varias alternativas para financiar los estudios y no sólo hipotecas, ayudas de familiares y ahorros.
    Por último los préstamos de estudios permiten reducir las restricciones de liquidez e invertir más en educación e innovación, así cómo atender a instituciones educativas mejores. Cuánto mayor sea la inversión en educación, mayor es la innovación y mejores los resultados educativos, cómo han demostrado muchos estudios o los resultados del informe PISA.

    lunes, 13 de octubre de 2014

    Todo lo que debes saber sobre los avales

    En Finanzas para emprendedores vamos hoy con una figura clave a la hora de financiar muchos proyectos de emprendimiento, pero que realmente va mucho más allá de la visión limitada que tiene el emprendedor cuando se la encuentra por primera vez. Hoy vamos a explicar todo lo que debéis saber los avales.
    No es la primera vez que en Actibva hemos hablado sobre los avales. De hecho, vamos a trufar todo el post de enlaces internos a material que ya hemos publicado. La idea es dar una visión integrada, desde la perspectiva del emprendedor, de lo que se ha de saber sobre él, con la idea de delimitar sus perfiles, ya que, curiosamente, el desconocimiento y las leyendas urbanas rodean una institución generalizada en las relaciones financieras.

    ¿Qué es un aval?

    En un enlace al que volveremos posteriormente ya os resumimos lo que es un aval, una de las figuras claves a la hora de obtener una financiación, un crédito, por parte de un tercero.
    Un aval es una garantía, por la cual una persona, el avalista, responde con su patrimonio del cumplimiento de una obligación principal que ha contraído un tercero, el avalado, frente a otro, el beneficiario. Cuando hablamos de aval bancario, el avalista seria el banco, el avalado un cliente del mismo, y el beneficiario aquel interesado en garantizar la obligación.
    Cuando hablamos de un aval, el avalista compromete todo su patrimonio en respaldara el cumplimientos e dicha obligación crediticia. En este sentido, cuando alguien hace mención a avale con un piso, por ejemplo, no sería propiamente un aval, estaríamos hablando de otro tipo de garantía, una garantía hipotecaria. Si hablamos de avalistas en sentido estricto, estos tienen una responsabilidad personal, y generalmente son solidarios, no teniendo el acreedor que respetar además ningún tipo de orden a la hora de la reclamación.

    ¿Por qué nos piden un aval y qué implica?

    ¿Por qué surge la necesidad del aval? Pues en esencia debido a que se quiere reforzar algún aspecto del préstamo, y en general podríamos hablar de las garantías patrimoniales. Pensemos en la sociedad sin apenas activos, a la que para concede un crédito se exige que avalen los socios de los mismos. O una persona que financia un porcentaje superior al idóneo a la hora de adquirir un inmueble y se le requiere para que un tercero avale su deuda.
    Esto explica un factor fundamental. La duración del aval, en general, es indefinida, o lo que es lo mismo, va a durar tanto como dure la propia obligación principal. Y para quedar liberados del aval, si la obligación principal aún no se ha satisfecho, necesitarán la autorización del beneficiario del aval, cosa que como podéis imaginar no es sencilla, salvo que se preste alguna garantía adicional. Tanto es así que, aunque la genere suela olvidarlo, los avales se heredan.
    Cuestión aparte es que, a la hora de pactar el aval, se establezca alguna causa que limite su dirección en el tiempo. Más que periodos temporales, es posible que se pueda pactar que se quede liberado del aval en caso de que el capital pendiente de la obligación principal quede por debajo de un determinado importe.

    ¿Cómo se monta un aval?

    ¿Cómo se recoge ese aval? Generalmente en el propio documento donde figura la obligación principal habrá algún tipo de cláusula de afianzamiento, de apartado donde se recoge expresamente que hay unos avalistas que prestan su consentimiento a la hora de de establecer dicha garantía.
    Sin embargo, aunque es menos frecuente, también es posible establecer dicho tipo de afianzamiento a las operaciones a travñes de un documento emitido por el avalista, una mera carta, por ejemplo, (ahí tenemos el ejemplo de las comfort letters. Ya decimos que es estadísticamente raro que se acepte por el acreedor, pues este pierde el control sobre el texto, no es un documento público que se pueda ejecutar por la vía rápida, pero nos podemos encontrar con esta figura.
    Cabe la posibilidad de un afianzamiento global de varias operaciones, pensemos en los supuestos en que a través de un mismo documento se garantiza una linea de descuento, una cuenta de crédito, una financiación de exportaciones, etc. En estos caso, el acreedor suele presentar un modelo de lo que se denomina póliza de afianzamiento mercantil, que se firma ante notario, y por la que que se recoge dicho aval hasta esas cantidades para unas finalidades múltiples.
    Conviene recordar que los avales que se presten ante entidades financieras van a saltar en la CIRBE. Dicho de otro modo, los bancos van a saber que avales hemos prestado y para que. Figuraran bajo el epígrafe de riesgo indirecto, asociados a cada modalidad concreta de las recogidas en CIRBE (riesgo comercial, financiero, de firma, etc…).

    Cuando solicitamos nosotros un aval

    Es posible que seamos nosotros los que solicitemos un aval a una entidad financiera, es decir, que nos avale ante un tercero, que puede ser otra entidad financiera, un proveedor, la Administración Pública, etc. Tendríamos entonces que obtener lo que se denomina como aval bancario.
    A este respecto conviene recordar que, además de obtener dicho aval ante un banco, podemos recurrir a un tipo de entidad financiera especializada, precisamente, en la emisión de avales. Nos estamos refiriendo a las SGR, Sociedades de Garantía Reciproca, una figura íntimamente ligada al mundo empresarial.
    Bien sea a través de un banco, bien a través de una SGR, debemos recordar que estos avales tiene un coste. Tradicionalmente se habla en tantos por miles a la hora de indicarlo, y podemos diferenciar en las comisiones de apertura y estudio, y las comisiones de riesgo, que nos las irán cobrando en trimestralmente en tanto en cuanto el aval este vivo.
    Es importante ser conscientes de que, con independencia del plazo del aval que hayamos obtenido, nos seguirán liquidando estas comisiones mientras no recuperemos el documento original en el que se recogía dicho aval.

    lunes, 6 de octubre de 2014

    ¿Se cotiza para la jubilación mientras se cobra el desempleo?

    Una preocupación que se añade a aquellos trabajadores que se quedan en paro es cómo afectará su situación al cálculo de su pensión de jubilación, preocupación que se agranda para aquellas personas que tienen edades cercanas a la jubilación. Si bien, las cotizaciones a la Seguridad Social dependen de en qué situación se encuentre el desempleado (si está cobrando una prestación contributiva, un subsidio por desempleo o nada)
    Por lo tanto, ¿estar en paro pone en peligro mi pensión de jubilación? No tiene por qué, pero debemos tener en cuenta que estar desempleado sin recibir prestación contributiva reduce tus años de cotización a la Seguridad Social y, por ende, puede disminuir el porcentaje de tu pensión. No obstante, la situación cambia si el desempleado está cobrando una prestación contributiva por desempleo.

    Cómo afecta a mi pensión encontrarme en paro


    Aquellos parados con derecho a paro mantienen a todos los efectos los mismos derechos que cuando estaban activos. Es decir, el tiempo que trascurra cobrando la prestación por desempleo seguirá incrementando el tiempo de cotización para el cómputo de nuestra futura pensión de jubilación.
    Igualmente seguirás cotizando para el resto de contingencias comunes: protección a la familia, asistencia sanitaria, invalidez permanente, muerte y supervivencia e incapacidad temporal. El parado seguirá cotizando con la misma base que tuviera antes de pasar al desempleo.
    El SEPE ingresará las cotizaciones a la Seguridad Social asumiendo parte de la misma: de la cuota que le correspondería pagar entera a un trabajador en activo, el 65% lo paga el desempleado y el 25% restante lo aporta el SEPE.
    También es importante destacar que las prestaciones por desempleo se declaran como rendimiento de trabajo, por lo que tributan en IRPF. No obstante, se encuentran exentas las que se reciben en pago único.
    Distinta es la situación cuando lo que se cobra es un subsidio o ayuda por desempleo. Si es tú caso, tendrás garantizado la asistencia sanitaria y las prestaciones familiares, pero ya no cotizarás para la jubilación ni el resto de contingencias.
    Hay una excepción en la que un subsidio si cotiza por jubilación. Es el caso del subsidio para mayores de 55 años o el de los trabajadores fijos discontinuos de dicha edad, dada la proximidad para alcanzar la edad de recibir una pensión.

    miércoles, 1 de octubre de 2014

    Energía segura, competitiva y sostenible, reto de la política de la Unión Europea

    La política energética, tanto a nivel europeo como nacional, es un factor que tiene una influencia notable en el desarrollo de la economía. La Unión Europea ha planteado una serie de objetivos estratégicos para el corto y medio plazo con el fin de controlar su impacto económico.
    Desde los inicios de la UE se otorgó al sector energético  una base jurídica para situarlo en el centro de la actividad europea y para facilitar la consecución de los objetivos políticos. Entre estos, se fijaba como prioridad contribuir a la reducción del calentamiento global y garantizar el suministro energético para todos.
    El compromiso de la Unión Europea es una economía en la que se consiga un paulatinoahorro de energía. Se prevé que esta energía sea seguracompetitiva y sostenible a través de las fuentes renovables, la eficiencia y las tecnologías que favorezcan las bajas emisiones de CO2.
    Para el año 2020 se establecen las siguientes prioridades: limitar el consumo y sensibilizar a los consumidores, ampliar el papel de Europa en el desarrollo e innovación tecnológicos en esta materia, conseguir un mercado paneuropeo integrado de la energía y reforzar, a la vez, su dimensión exterior.
    Los sectores de construcción y transportes son claves para conseguir estos retos. Lasostenibilidad de los medios de transporte o la exigencia de diseño ecológico en edificación o productos de alto consumo de energía, así como la adopción de criterios de ahorro en los contratos de obras públicas o servicios, serían algunos ejemplos de medidas concretas.
    Por último, desde el punto de vista de los consumidores, se pretende que estos puedan beneficiarse de precios asequibles y buenas prácticas en lo que respecta a los cambios de proveedor, facturación o gestión de reclamaciones ante las empresas suministradoras.

    martes, 16 de septiembre de 2014

    El PIB, principal indicador de la riqueza de un país

    Si ayer hablábamos del IPC como medida que tiene una clara incidencia en la economía doméstica, seguimos explicando hoy conceptos básicos que se manejan en economía aunque, en este caso, en macroeconomía. El PIB, o Producto Interior Bruto, es el índice más utilizado para referirse a la riqueza de un país.
    Se trata del valor monetario de la producción de bienes y servicios de un país (los generados en el interior del mismo) referenciado a un periodo de tiempo determinado (trimestre o año). Existen muchos métodos de cálculo para obtener el PIB, pero el más utilizado es el resultante de sumar el consumo, la inversión, el gasto público y las exportaciones, y restar las importaciones.
    Normalmente se realizan análisis de la evolución del PIB, con comparativas con periodos de tiempo anteriores. Para evitar la distorsión que provocaría la inflación, se utiliza como elemento de corrección el deflactor del PIB, por lo que los datos que se publican por el INE de forma trimestral representan la evolución real de esta magnitud.
    Al hacer la comparación con el factor temporal, se establece el nivel de crecimiento o retracción de una economía.
    El PIB de España en 2013 fue de poco más de un billón de euros (1,022 para ser exactos), mientras que en cada uno de los dos primeros trimestres de 2014 ha estado en torno a 257.000 millones de euros. La tendencia de estos dos últimos trimestres apunta acrecimientos del 0,4 y 0,6%, respectivamente.
    Un concepto relacionado es el PIB per capita, o por habitante, que puede resultar más interesante a la hora de conocer realmente la situación de riqueza de la población. Se calcula dividiendo el PIB total entre el número de habitantes.

    martes, 9 de septiembre de 2014

    Las ‘notas’ de las agencias de calificación, referencias sobre la solvencia de los emisores de deuda

    Las agencias de rating se han convertido en agentes económicos y sus informes pueden tener gran trascendencia, en la economía global o particular en el caso de una empresa, ya que establecen el nivel de solvencia.
    Una agencia de rating es una compañía independiente que está especializada en el análisis de riesgos financieros. A través de una metodología de estudio y análisis, califican los productos de deuda de sus clientes, sean estados, comunidades o empresas. Sus resultados son tomados por inversores y mercados como referencia sobre la capacidad del emisor de deuda para afrontar, en ese momento, sus compromisos. Sus clientes son suscriptores o los propios emisores de deuda, que solicitan la evaluación de sus productos y pagan por ser calificados.
    El resultado de esta evaluación es una nota que se representa, por regla general, a través de combinaciones de letras y símbolos (por ejemplo, AAA para las mejores calificaciones y C o D, para las peores, aunque varía la denominación específica de los niveles según las agencias y los tipos de deuda).
    Aunque hay alrededor de 75 agencias calificadoras registradas en el mundo, las principales tienen nacionalidad norteamericana. Las calificaciones de Standard and Poor’s, Moody’s  y Fitch se han convertido, en ocasiones con cierta polémica, en protagonistas de la información financiera mundial. Además de sus ‘notas’, sus análisis e informes sobre el crédito, perspectivas y propuestas son muy tenidos en cuenta por los mercados.